Cuando tu vida es música

Recital de grado de Laura Piedad Parra Acosta. Popayán, febrero 16 de 2017.

Todas las personas sabemos desde antes de nacer que nos gusta la música. La música es un elemento constante en nuestras vidas. Pero llegar a ser Música es más complicado. Es crear arte, es convertirse en ella y volar con sus ritmos. Con la música podemos viajar en el tiempo, que se nos pongan los pelos de punta o convertir un día gris en uno con mucha luz. La música en la vida de Laura Piedad Parra Acosta ha sido un elemento constante y desde pequeña un objetivo.

Los inicios cuando tenías 5 u 8 años no fueron fáciles. No es divertido dejar de jugar a la pelota o con tus amigos y estar tocando en el violín durante más de una hora, solo escalas y arpegios. Para los que no son conocedores de estos términos, es algo así como aprender a sumar y restar, son la base de todas las piezas que interpretarás después.

Laura era pequeña cuando comenzó a estudiar música, al igual que su hermano o su prima. La familia, su tía Graciela y Abuela Amparo (Abo), piensan que es un arte que te forma como persona en la disciplina y el amor a la vida. Fueron muchas las veces que esas abuelas acompañaron a Laura a clase y la esperaron en la puerta a que terminara su lección. Tampoco quiero olvidar a María Elena (Pitus), porque sin su compañía este sueño de convertirse en Maestra en Música (Viola) no hubiera podido culminar.

Los años fueron pasando y la pasión por el violín fue en aumento. El talento y la dedicación daban sus frutos y terminas la primera fase de tu formación: el Conservatorio. La pregunta que todo adolescente se hace antes de terminar el colegio estaba más que clara. ¿Laura qué quieres estudiar? Música, respondía ella. Lo tenía claro desde hace años y su sueño se ha cumplido este jueves. Su concierto de grado ha sido un éxito.

El lugar escogido para el recital fue el Auditorio Fundadores en la Facultad de Derecho. Para este gran acontecimiento que cierra su etapa en la Universidad del Cauca como estudiante, Laura Piedad Parra Acosta escogió las piezas que la definirían como una gran concertista. Las primeras notas estuvieron dedicadas a Johann Sebastián Bach y a su suite número 3, originalmente escrita para violonchelo, con arreglos para viola; el preludio y los dos bourrée. Después llegaron los tres movimientos del concierto para viola del músico ruso Iván Yevstafyevich Khandoshkin, un homenaje a la que ha sido su profesora y tutora de grado Veronika Sharipova, durante estos años de carrera.  Después del intermedio el público asistente pudo deleitarse con la participación de la orquesta de cuerdas caucana la Caucamerata, compañeros de Laura en la universidad, y que le acompañaron primero en la pieza de Paul Hindemithy en la obra inédita del compositor Luis Tupaz. Esta última obra fue compuesta en especial para este día y con ella Laura quiso destacar el talento de un gran músico y compositor colombiano.

Pero esto no fue lo último, Laura tenía preparada una sorpresa para el público. Como en todos los conciertos los asistentes piden al músico un bis. Después de varios minutos llegó la pieza con la que Laura quiso impresionar a los asistentes y disfrutar tocando una pieza de uno de sus espectáculos favoritos: El Circo del Sol. Con ella, esta nueva Maestra en Música de la Universidad del Cauca, finalizó su concierto de grado.

Hoy te escribo estas palabras a muchos kilómetros de distancia desde donde te he visto crecer y donde he escuchado tu música y desde el cual quiero decirte que estoy/estamos muy orgullosos de tus logros. Ahora como una mariposa, ligera y delicada, volarás para cumplir tus metas y llenar de más notas tu vida.

Felicidades.

Mono, Morina y Ángela María.