Cric se pronuncia sobre feminicidio de una de sus comuneras

En un comunicado emitido por la Consejería Mayor del Cric, esta institución indígena manifestó su rechazo absoluto frente al feminicidio registrado en Popayán contra Edith Jhoana Parra León, comunera comunera indígena del resguardo de Yaquiva del municipio de Inzá.

“Lamentamos y condenamos enérgicamente estos hechos en contra de la vida de la comunera y sus dos hijos We’ Pe Yakum y  Sek Tay Rivera Parra, donde se inculpa como autor del crimen a John Rivera Ramírez, también comunero del resguardo de Yaquiva, quien hace algunos meses estaba separado de la persona hoy asesinada, luego de convivir varios años en Popayán”, añade la misiva publicada por el Consejo Regional Indígena del Cauca.

En el comunicado, el Cric señala que “solo hasta el domingo 23 de abril en la mañana,  la comunidad de Yaquivá se enteró de la muerte de Jhoana Parra a manos de su excompañero, quien una vez la asesinó, intentó suicidarse en el mismo lugar, hecho que no ocurrió y las autoridades policiales lo llevaron al Hospital Universitario San José, donde despertó hoy a las 4:00pm, en el que confesó haber asesinado a su excompañera y que había  dejado a los dos menores en el sector de Rio Sucio entre la vía de Inzá conduce hacia Popayán Cauca”.

De igual forma, el Consejo Regional Indígena del Cauca agrega y aclara que:

“En medios de prensa se ha informado que Jhon Rivera  había tenido un proceso anterior en la jurisdicción indígena por secuestro de su compañera y había sido dejado libre. Ello no es cierto, ya que en el resguardo de Yaquiva no se ha conocido de un proceso tal ni de denuncias al respecto. Por versiones de vecinos de esta familia,  en el barrio El Empedrado de Popayán, hechos públicos ahora luego del asesinato, se conoce que en meses anteriores se presentaron episodios de violencia intrafamiliar muy graves y que incluso hubo una ocasión en que Edith Jhoana fue amarrada por Jhon Rivera, en la cual los vecinos del barrio llamaron a la policía, y al no llegar ésta se vieron obligados a intervenir; el caso no fue conocido por la justicia ordinaria en Popayán pues parece que nadie denunció, tampoco se conoció el caso por la justicia indígena del resguardo de Yaquiva por no tener  ninguna información o denuncia”.

Lo hasta aquí mencionado configura un caso extremadamente grave de violencia contra la mujer y la niñez, atentatorio contra los máximos valores de la vida y la integridad humana y contra el punto de fortalecimiento de la familia de la plataforma de lucha del CRIC (punto 10), que muestra cómo han logrado permear en la sociedad colombiana las ideologías que desprecian a la mujer, sumándose a otros que  de manera preocupante ocurren a lo largo del país, pero que en este caso, y en otros, cobija a personas indígenas; lo cual nos debe llevar a una profunda reflexión y análisis.

“Hacemos un llamado a las autoridades indígenas a las que corresponde ejercer la jurisdicción propia en este caso, para que haya el máximo de justicia, a la vez que se esclarezca verdad, de manera que se garantice la no repetición de estos hechos, ya que a pesar de que no fueron cometidos en nuestros territorios, tienen que ver e influyen en toda nuestra dinámica comunitaria y en la armonía de nuestros planes de vida”, puntualiza el comunicado.

Finalmente, y en diálogo con El Nuevo Liberal, uno de los consejeros del Cric, señaló que actualmente se lleva a cabo una asamblea en el resguardo de Yaquiva y que se está convocando a todos los consejeros y líderes de la zona para una asamblea extraordinaria entre el martes y miércoles y así decidir si el homicida es o no trasladado a la justicia ordinaria para que esta sea la que lo castigue.