Calidad en la enseñanza

JESÚS ARCOS SOLANO

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Hace varias décadas, dignas de recordar, existieron en Popayán Instituciones Educativas de renombre, que marcaron época, por la calidad de la enseñanza. Muchos egresados se enorgullecen de ellas.

Llegaron Profesores Licenciados, provenientes de Universidades prestigiosas; como la Pedagógica de Tunja, La Libre de Bogotá, la del Valle y Santiago de Cali; provistos de gran sentido de pertenencia por su profesión y de gran responsabilidad. Hubo docentes sin título Universitario pero con vocación de Maestros.

Estos acreditados Educadores, en buena hora, ejercieron su loable labor en Colegios, como el Liceo “Alejandro de Humbold”, perteneciente entonces a la Universidad del Cauca. No cabe la menor duda, que fue la época de oro del Liceo. Muchos se ubicaron en el Instituto Técnico Industrial en las Normales de Señoritas y de Varones (dirigida acertadamente por los Hermanos Maristas); en los Colegios “Francisco Antonio de Ulloa”, “Gabriela mistral”, “San Agustín” (regentado por Hermanas Vicentinas). Hubo Colegios de especial trascendencia, por la formación moral y académica que imprimieron a su enseñanza, como “El Carmen” Franciscanas) y el “Sagrado Corazón” (Salesianas)

Estos Centros Docentes llevan a cuestas muchos años de eficiente misión pedagógica, y siempre han estado en lugares de vanguardia en la educación caucana. Dios asista a las Comunidades Religiosas que los dirigen. Siempre se han rodeado de personal seglar seleccionado.

No podemos dejar de lado a los Colegios “Cristo Rey” y “Don Bosco”. El primero, con Especialidad Comercial y el segundo Técnico. Ambos con la filosofía Salesiana. Cumplen gran trabajo en los estratos donde están ubicados. El vecindario siempre los ha respaldado.

El Colegio Ulloa y Gabriela son nuevos (años 61 y 62) en comparación con los otros. El 20 de julio de este año, el Ulloa celebró los 50 años de graduación de la Primera Promoción de Bachilleres (1967). Sobre el tema, escribí una columna; puesto que fui, de los primeros docentes de este Colegio y conocí su origen.

Tengo de este Claustro, gratos recuerdos.

Los Colegios Privados merecen capítulo aparte por sus años de servicio y su trascendencia académica. Citemos al Colegio “Champagnat”, “San Francisco de Asís” y “San José de Tarbes” (Josefinas). Siempre han marcado pauta en la formación de sus alumnos. Son parte, estas Instituciones, de la historia de Popayán. El sello de la formación religiosa, moral y académica ha sido el mejor legado para sus egresados.

Lamentable para el pueblo payanés Caucano y Colombiano, la ausencia de los Hermanos Maristas en el Colegio Champagnat. Su presencia era prenda de garantía en la marcha de todos sus Colegios. El Seminario menor también ocupa lugar especial.

Lástima grande, que de esa calidad tan añorada, no se vea ahora; aunque no se puede desconocer, que hay Instituciones que tratan de mantener su tradición.

La calidad de la educación, según estadísticas recientes, no es la mejor en el Cauca. Los paros afectan notoriamente el rendimiento académico. Esto no se puede desconocer.

Encomiable sería, que los Rectores y Consejos Directivos de los Colegios, impulsaran un viraje, para que la educación en el Departamento tome un nuevo rumbo, y nos situemos en el lugar que merecemos. Hay tiempo para hacerlo, y personal docente capaz para lograrlo. Que este anhelo se cristalice, más temprano que tarde. Como dice el Papa Francisco: “Demos el primer paso”.

Nota Luctuosa.- Con ocasión de la sentida muerte de la apreciada dama payanesa Adelaida Restrepo de Pérez, hago llegar mis sinceras condolencias a sus hijos Ana Lucía, Víctor, Tulio, Carlos, Jaime, Gloria, Jimena y Carmiña, y que Dios les conceda la resignación cristiana para sobrellevar el doloroso suceso. Que la Santísima Virgen los acompañe siempre.