Alexandre Forero: “Juego voleibol para ser feliz”

Cuarenta y cuatro años, técnico de voleibol nivel dos internacional, técnico de Selección Cauca y de varios equipos de la ciudad. El teatro también es una pasión del entrenador.

Lina Alejandra Palta Muñoz

Estudiante Universidad del Cauca

Fue el técnico de la Selección Cauca en los XIX Juegos Nacionales realizados en la ciudad. Esa oportunidad marcó su carrera de forma significativa, pues los reconocimientos y experiencia adquiridos le sirvieron para posicionarse como uno de los entrenadores destacados en la región. Fotos Alexander Paloma – El Nuevo Liberal.

Alexandre Forero conoció el voleibol en su último año de colegio en el Liceo Nacional. Fue en ese entonces cuando tuvo la oportunidad de practicarlo en compañía de varios amigos. Su amor por este deporte empezó a crecer de manera exponencial con los años, porque fue gracias a esta disciplina que aprendió lo que significa trabajar en equipo y mantener un equilibrio con un modo de vida sano. Nunca llegó a jugar profesionalmente, solo a nivel recreativo.

Forero cuenta su proceso en este deporte: “Yo inicié mi formación en el voleibol con el colegio San Agustín, lo llevé a dos subtítulos intercolegiados. Empiezo un proceso fuerte en el que tenía más de 180 jugadoras, en ese entonces fue un reto grande y emocionante. Después llegué al Guillermo León Valencia. Una vez culminados estos dos procesos me llega una oportunidad de trabajar con el colegio Sagrado Corazón de Jesús, Salesianas. Hoy me encuentro formando deportistas en San José de Tarbes y el Seminario Menor”. Manifiesta, además, que sus retos iniciales fueron ganar intercolegiados y su primera gran hazaña ganar un zonal intercolegiado en el año 2000, un título que jamás había obtenido el Cauca.

Es administrador de empresas, carrera que ha sido la base para la formación de varios clubes y su propia escuela de voleibol. Es uno de los profesores más reconocidos en la ciudad por sus logros.
Fue el técnico de la Selección Cauca en los XIX Juegos Nacionales realizados en la ciudad. Esa oportunidad marcó su carrera de forma significativa, pues los reconocimientos y experiencia adquiridos le sirvieron para posicionarse como uno de los entrenadores destacados en la región. A pesar de todos los títulos que ha ganado a nivel nacional en los diferentes torneos y la buena ubicación a nivel de inter ligas, lo que más le interesa es poder aportar en la formación de estos jóvenes tanto de manera deportiva como personal.

“A nivel colegial y de clubes, el objetivo es que todos tengan la oportunidad de aprender a jugar. Yo le doy chico a todos, pero sobre todo busco que sean jugadores de disciplina, de buena técnica, respetuosos y que valoren el juego como tal, porque el voleibol es por excelencia el juego cooperativo”, expresa Forero, un entrenador que busca una educación una educación integral.

Su familia

El voleibol es una disciplina, un compromiso, una idea de juego y una idea de vida para Alexander Forero. Este deporte ocupa la mayoría de su tiempo, pero no lo hace solo, su familia siempre está ahí para apoyarlo y acompañarlo en sus proyectos. “Tengo una esposa maravillosa, fuera de serie, creo que me tocó la mujer ideal. Es trabajadora, le encanta lo que yo hago y está conmigo en todas partes. Mi hijo juega voleibol y actualmente hace parte de la Selección Cauca, es alto, el voleibol lo ayudó a crecer”, expresa Forero, para quien su familia es su máximo apoyo y motor de vida.

Viven alrededor del voleibol, respiran voleibol, en su casa ese es el espacio de convivencia, de ensueño, de diversión, para ser felices y su empresa. “Juntos la hemos entendido precisamente como eso, como una empresa, yo creo que si mi familia no estuviera en esto, el fracaso sería total”, cuenta Forero, para quien el voleibol es un deporte diferente a otros, pues dice que la rivalidad solo se demuestra en la cancha de juego, porque al terminar los partidos un abrazo o un choque de manos manifiestan el respeto y amistad con el contrario.

Forero se dio a conocer por su buen de juego en equipo con el colegio Sagrado Corazón de Jesús. Su nómina era popular debido a su gran competitividad, un equipo de respeto en cada cancha y torneo. “Ellas fueron jugadoras espectaculares, muchas pasaron a ser parte de la Selección Cauca y llegaron a darle los primeros triunfos grandes a esta región”, recuerda con felicidad y nostalgia. Este equipo era reconocido y temido por su calidad de saque, potencia en el remate y una excelente recepción.

Otras pasiones

En este momento hace parte de un
proyecto junto a la Liga del Cauca e
Indeportes que consiste en masificar el
voleibol en el Cauca.

“Soy administrador de empresas egresado del Colegio Mayor del Cauca, con una especialización en gerencia educativa en la Universidad Minuto de Dios. Ejerzo en mi propia empresa que está dedicada al voleibol. La parte de la gerencia educativa me ha permitido que mi empresa sea integral y que busque no solo formar deportistas sino gente excelente”, cuenta Forero, quien resalta la importancia en la calidad humana, pues en su empresa –la escuela de voleibol Forero– eso es lo que le ha permitido ser un éxito total.

Otra de sus pasiones es el teatro, un arte que practica desde muy niño y actualmente tiene la oportunidad de ejercerlo y enseñarlo. Dice que para él, la vida se combina de una forma perfecta con arte y deporte. “Tuve la oportunidad de compartir con diferentes escuelas de teatro, que me ayudaron a formarme también. El arte no es solo un espacio lúdico, es un espacio de disciplina, de compromiso, de sentir, de soñar, de romper límites. Porque el mundo no alcanza para todo lo que estamos haciendo. Yo hago teatro porque la vida no alcanza y juego voleibol para ser feliz, mi lema es ese”, expresa. Esa es la esencia de su vida, una vida para él perfecta en la que tiene la oportunidad de compartir con quienes lo rodean dos pasiones: el teatro y el voleibol.

Sus principios fundamentales

Para Alexander Forero su estilo de vida ha sido ganar, siempre se ha considerado un ganador y no por ser siempre quien se queda con varios títulos, sino porque le inculca a los jugadores que hay que ir más allá del límite. “… y para eso necesitamos que los jugadores crean en ellos mismos, pero no solo ellos, sino sus padres y las instituciones en las que se viene trabajando. Es posible llegar mucho más lejos cuando una persona entiende que las limitaciones son mentales”, dice.

En este momento hace parte de un proyecto junto a la Liga del Cauca e Indeportes que consiste en masificar el voleibol en el Cauca. Ya han logrado obtener resultados en Popayán convenciendo a la gente de la ciudad y haciéndole creer en la viabilidad de estos procesos. Su principal objetivo es posicionar esta práctica como una fuerza deportiva en la región con el respaldo de distintas asociaciones.