¿A quién afecta o beneficia la revocatoria?

ALVARO ORLANDO GRIJALBA GÓMEZ

agrigo@hotmail.com

El Alcalde César Cristian Gómez Castro, a quien la democracia le otorgó un mandato claro, transparente, indiscutible, para gobernar durante cuatro años, dentro de los marcos del programa que propuso e inscribió, creemos lo viene ejecutando con responsabilidad y decoro durante este año y medio que apenas lleva de gobierno.

Algunos ciudadanos, seguramente muy respetables, pensando más en desprestigiar y tumbar al Alcalde, que en la propia Ciudad que es nuestra amada Ciudad de Popayán, adelantan la recolección de firmas para buscar la revocatoria de su mandato, a sabiendas que quien sufre las consecuencias de estas acciones y es la afectada, es la Ciudad y la ciudadanía directamente y nadie más.

Mi posición sobre este tema de la revocatoria, ya lo expresé en una de mis pasadas columnas, insistiendo que dejemos trabajar al Alcalde, que en el lapso que lleva, de año y medio, del período de cuatro años para el cual fue elegido con la más alta votación que históricamente se haya dado en la Ciudad, casi setenta mil votos, no permite juzgar con justicia, equidad y seriedad su labor como Alcalde.

Le faltan tres años y medio de su mandato, durante los cuales probablemente, si lo dejan gobernar con sosiego, sin tener que estar ocupando su valioso tiempo atendiendo estos procesos confusos y malintencionados, defendiéndose, podrá desarrollar su proyecto de gobierno para el cambio y sacar adelante muchos de sus propósitos para beneficio de nuestra Ciudad.

Dejemos gobernar al Alcalde en paz, si es que somos amigos de la paz, con tranquilidad, con dedicación, sin hacerle daño en medios y redes a su prestigio de ciudadano de bien, quien merece respeto como ser humano y por su democrática investidura, dejemos gobernar al ciudadano que quiere trabajar por el cambio de la ciudad, al ciudadano que tiene la capacidad suficiente para gobernar, al ciudadano payanés que puede cumplirle a su pueblo si lo dejan administrar, así los escépticos contradictores piensen todo lo contrario.

Como payanés que amo mi Ciudad, lo que me importa es el futuro de la misma, que puede verse retrasado en el tiempo por la pretendida revocatoria, acción más política que otra cosa. Aquí pregunto: ¿Cuáles son los aspectos positivos que va a traer la intentada revocatoria para la Ciudad, para el pueblo payanés, para su desarrollo y progreso, para su consolidación social y económica? ¿A quién beneficia la revocatoria?

Deberían saber y entender que ninguna de las revocatorias que se han propuesto en el país, más de 160, que sepamos, haya prosperado positivamente, y creemos con seguridad que Popayán no va a ser la excepción, máxime cuando los argumentos son débiles y contradictorios, y con ello tampoco van a lograr réditos políticos que beneficien sus aspiraciones de cualquier orden.

En una sociedad dividida, como la que vivimos actualmente los colombianos, con estas posturas incoherentes en lo regional, lo que se logra es dividir más a la sociedad y acrecentar las contradicciones, afectando la convivencia social, política y económica de una Ciudad que requiere de todas sus huestes sociales, políticas, académicas, económicas unidas alrededor de una sola causa, el desarrollo, el progreso y la armonía de una Ciudad como nuestra amada Popayán, que tanto lo necesita.

Popayán requiere de un nuevo aire en su convivencia social, de una nueva cultura que oriente el sentido de pertenencia hacia el respeto por la Ciudad, por sus gentes, por sus valores, sus tradiciones, sus autoridades a todos los niveles, que entendamos que ésta nuestra amada Ciudad, se convirtió en una pequeña metrópoli hace rato, con los graves problemas de las grandes, y que tenemos que unir voluntades antes que dividirlas para sacarla adelante las necesidades de todos conocidas, rodeando al mandatario local, dotándolo de las herramientas necesarias para que cumpla a cabalidad su mandato constitucional.

Busquemos con nuestras acciones el beneficio colectivo y general, antes que el particular o político.

¡Alcalde, gobierne, que el pueblo mayoritariamente lo eligió para ello!